Nave: XR1
Con los nervios propios de la primera misión y la confianza que da la práctica hasta la memorización completa de la misma en el simulador, nos encaminamos a nuestro flamante vehículo que nos convertiría en unos minutos en orbinautas virtuales.
Acomodados en la cabina reali
zamos los procedimientos necesarios siguiendo la lista de comprobaciones y, volviendo a confirmar que la pantalla orbital estaba configurada para indicarnos la altura del apogeo, iniciamos el despegue por pista 33 de Cabo Cañaveral.
